Historias de Éxito

Historias de Éxito

Encuentra tu Media Naranja


Kae 24 y Cereja1

Después de algunos intentos frustrados de encontrar a alguien y varias decepciones amorosas, terminé desistiendo de la idea de tener una compañera en mi vida. Estuve solo durante 5 años y pensaba que me iba a quedar así. Como la soledad es terrible y creo que el hombre no nació para vivir solo, creí en un sitio llamado Cupido Virtual que me recomendó un amigo. Durante 1 año busqué en Cupido Virtual a alguien que encajara con mi perfil. Tuve pocos encuentros, ya que era muy selectivo, y algunos de ellos fueron frustrantes. No desistí y quería encontrar a alguien. Buscaba durante horas los perfiles que más encajaban, pero ninguno de ellos tenía la secuencia que yo quería darle a mi vida. Cuando estaba a punto de desistir nuevamente y dejar de creer, recibí un mensaje de esta linda y fascinante persona. Después de 2 semanas de encuentros mágicos por teléfono y de mensajes intercambiados por Cupido Virtual, decidimos encontrarnos. Éramos dos personas independientes, bien establecidas y que buscaban lo mismo: Amar.

Nos citamos en Fran's café, el 10 de septiembre de 2005. Nunca me voy a olvidar de ese momento. Cuando la vi, parecía que el mundo se había iluminado a su alrededor y algo me decía que había encontrado lo que buscaba. Decidimos prolongar el encuentro en un restaurante de la región, que fluyó como si nos conociéramos desde hace mucho tiempo. Íbamos a los mismos los lugares y teníamos los mismos gustos e ideales.
No sientan vergüenza de inscribirse en este sitio de altísima calidad
No sientan vergüenza de inscribirse en este sitio de altísima calidad. Nuestro primer beso fue 1 mes después, el día 11 de octubre de 2005. Yo se lo robé, pero fue una de las mejores sensaciones que tuve. Tenía pareja. ¡A los 40 años! No podía entender cómo nunca nos habíamos encontrado, ya que estábamos siempre en los mismos lugares, pero me di cuenta de que sin la ayuda de Cupido Virtual nunca la habría encontrado. Después de tantos años de búsqueda, fui a encontrarla en un sitio de búsqueda de parejas. Creo que existen distintos tipos de personas, pero en el medio de tantas había encontrado a alguien muy interesante y especial de quien me había enamorado. En diciembre del mismo año ya vivíamos juntos.

Faltaba algo que coronara nuestro encuentro y en marzo de 2006 decidimos casarnos. La fecha 15 de julio de 2006 será inolvidable. Fue lindo, mágico y la mayor alegría de mi vida. Verla entrar, maravillosa, fue como si alguien coronara mi existencia con un gran premio. ¡Lloré de felicidad todo el casamiento, no podía ni hablar! Acabamos de cumplir un año de casados y estamos felices. Nuestra segunda LUNA de MIEL.

Tenemos los mismos proyectos, estamos comprando nuestra primera casa juntos y estamos buscando nuestro primer hijo para sellar este gran amor, que es eterno. Somos amantes, socios, novios, amigos y nos apoyamos incondicionalmente en todo. Agradezco a Cupido Virtual por esta felicidad y por devolverme la esperanza de vivir un gran amor. Guardo hasta el día de hoy los mensajes que intercambiamos a través de Cupido Virtual y cuando algo nos desanima, los leemos y recordamos que fuimos iluminados al encontrarnos entre tantas personas.

¡Les digo a todos los que están buscando a alguien que se abran, que no tengan vergüenza de buscar, que no tengan vergüenza de inscribirse en un sitio de altísima calidad como Cupido Virtual, que no tengan vergüenza de contarles a todos dónde están buscando, que no desistan! Ya que el verdadero amor puede estar detrás de un sitio, de un guiño, de un mensaje. Quizás no lo parezca, pero le devolvieron la felicidad a mi vida.

Hoy le recomiendo Cupido Virtual a mucha gente. Les pido que no desistan ante la primer frustración, que busquen, manden mensajes, respondan a todos con educación, aunque no estén interesados, ya que seguramente Cupido Virtual te proporcionará la misma felicidad que me dio a mí.

Muchas gracias a todo el equipo, nos hicieron personas completas, felices y cuando seamos viejos siempre nos acordaremos de quién nos unió. Y hoy no tenemos vergüenza de decir dónde nos encontramos, sino un orgullo muy grande.

Antonio Carlos y Rita


Más Historias